Se trata de la primera vez que se concede este galardón a un español. Con más de 158.000 miembros, la Sociedad Americana de Química es la sociedad científica más grande del mundo.
El investigador del Departamento de Química Inorgánica y director del Laboratorio de Nanotecnología Molecular de la Universidad de Alicante (NANOMOL), Javier García Martínez, ha recibido el Emerging Researcher Award (Premio al Investigador Emergente) que concede la Sociedad Americana de Química. Se trata de la primera vez que se concede este galardón a un español. Con más de 158.000 miembros, la Sociedad Americana de Química es la sociedad científica más grande del mundo. La entrega del premio ha tenido lugar en el marco de la reunión celebrada por este colectivo, en Boston, el 17 de agosto. Méritos internacionales Fundador de la empresa de base tecnológica del MIT Rive Technology, Javier García Martínez es también miembro del Consejo de Nanotecnología del Foro Económico Mundial. Está considerado como uno de los investigadores alicantinos de mayor proyección internacional, principalmente en materia de nanotecnología aplicada a los hidrocarburos, con el revolucionario objetivo de transformar el refinado de petróleo. En noviembre de 2014, este investigador recibió el Premio Jaime I en Nuevas Tecnologías, con el que fue galardonado el 3 de junio anterior por la Fundación Premios Rey Jaime I, y cuya remuneración asciende a 100.000 euros. Fuente: www.innovaspain.com - INNOVAticias.com
Descubre lo mejor de Valencia y disfruta de la ciudad como si fueras un valenciano más. ¡No te pierdas nada!
Valencia es la tercera ciudad más grande de España y un buen destino en cualquier época del año. Con un clima temperado, un patrimonio histórico destacado, edificios modernos, parques y la preciosidad que es el Parque Natural de la Albufera a sus puertas, si todavía no la has pisado, ya tardas.
La capital del Túria es un paraíso gastronómico salpicado de edificios bonitos en los que Roma se mezcla con el Barroco valenciano y los edificios ultramodernos de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. La mayoría de cosas se pueden visitar a pie, pero te recomendamos que te subas a un bus (o a un coche de alquiler) para explorar la Albufera o el Parque de Cabecera. No te arrepentirás.
1. Disfruta de la Albufera de Valencia
Nada mejor para pasar un día en Valencia que poner rumbo al Parque Natural de la Albufera. Este rincón espectacular está presidido por una gran laguna que los árabes llamaron “Espejo del sol” y que refulge bajo el cielo azul. El lugar es perfecto para dar paseos en barca. Pero cuando te canses podrás saciar el hambre comiéndote una paella donde las comen los valencianos, en el Palmar. Y si luego te das un paseo por el Saler, la jornada habrá sido redonda.
2. Subir al Miguelete y disfrutar de las vistas
La torre del Miguelete (el Micalet, como le conocen en casa) es posiblemente el mejor mirador de Valencia desde hace siglos. El campanario de la Catedral ha sido testigo de la historia local y todavía hoy nos permite admirar las vistas y ver hasta dónde llegan los límites de la ciudad. Es del siglo XIV, de estilo gótico y tendrás que enfrentarte a sus 207 escalones si quieres llegar hasta la cima. Ya que estás, no te pierdas tampoco la visita a la Catedral y, al acabar, pasea por la Plaza de la Reina y la de la Virgen.
3. Maravillarte con los techos de la Lonja de la Seda
La Lonja de la Seda (o de los Mercaderes, según a quién le preguntes) es uno de los edificios más bonitos de Valencia. Esta obra maestra del gótico civil valenciano está en el centro de la ciudad y es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Cuando entres no podrás dejar de mirar hacia arriba, siguiendo el perfil de las columnas que se retuercen hasta el infinito… ¡Es preciosa! Justo enfrente está el Mercado Central, un edificio modernista con una cúpula de las que quitan el hipo. Más que un lugar para ir de compras parece una catedral del comercio.
4. Pasear por el Barrio del Carmen
El barrio del Carmen es uno de los más distintivos de Valencia y también de los más antiguos. Situado en el corazón de su Ciudad Vieja, creció entre la muralla musulmana y la cristiana, cuyos restos puedes intentar encontrar, si te apetece jugar a ser Indiana Jones. Pasea entre palacios nobles por la calle de Caballeros. Y si te cansas de callejear nada mejor que sentarte en la Plaza del Negrito a tomarte un agua de Valencia, esa genial combinación de cava, zumo de naranja, vodka y ginebra.
5. Comerte unas “clóchinas” valencianas
En el barrio del Carmen o en cualquier otro lugar, no puedes irte de Valencia sin haber catado las famosas “clóchinas” valencianas. Aunque se parecen a los mejillones, no te dejes engañar. Las “clóchinas” son algo más pequeñas pero su sabor es infinitamente mayor. Que sepas que suelen consumirse sólo de finales de abril a septiembre, así que no te den gato por liebre. Uno de los lugares favoritos de los valencianos es Pilar, un bar especializado en este manjar situado en el barrio del Mercat.
6. Visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias y entrar al Oceanogràfic
La cara más moderna de Valencia es la que se nos muestra en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Este complejo arquitectónico, cultural y de entretenimiento lleva el sello del controvertido Santiago Calatrava y merece la visita. Entre los edificios que lo integran destacamos el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe, inspirado en el esqueleto de un dinosaurio y el Oceanogràfic, el acuario oceanográfico más grande de Europa. No te pierdas tampoco L’Hemisfèric (una sala de proyecciones de cine con planetario), L’Umbracle (un paseo ajardinado cubierto por arcos con una galería de arte al aire libre), el Palacio de las Artes Reina Sofía ni la plaza cubierta del Ágora.
7. Quedarte con la boca abierta en el Palacio del Marqués de Dos Aguas
Este espectacular edificio barroco situado en el centro de Valencia es un prodigio del arte que hoy alberga el Museo Nacional de Cerámica y de las Artes Suntuarias González Martí. El antiguo palacio de la familia Rabassa de Perellós, marqueses de Dos Aguas, es un lugar de gran belleza. Si no sabes por dónde empezar, empieza por la entrada principal, un portal de alabastro de Ignacio Vergara que preside la Virgen del Rosario y que simboliza la confluencia de dos ríos, haciendo honor al título de la familia. Un paseo por la “milla de oro valenciana” (la calle de la Paz) no está de más.
8. Tomar una horchata valenciana de verdad
Si te da la sed y estás en Valencia deberías tomarte una horchata de las buenas. Esta refrescante bebida a base de chufa es ideal para pasar el calor… pero también para degustar lo mejor de esta tierra. Porque si Valencia sabe a algo, es a horchata. Hay muchos sitios en el centro de la ciudad, pero nosotros te recomendamos que subas al bus y te acerques a Daniel, una horchatería única en Alboraya. La historia, la calidad y la confianza de la población local les avalan. Ve y luego nos lo cuentas.
9. Contemplar el modernismo de la Estación del Norte
La Estación del Norte es la principal estación de ferrocarril de la ciudad y aunque no te gusten los trenes, no te la pierdas. El edificio es un monumento modernista de grandes proporciones, obra del arquitecto Demetrio Ribes. Su vestíbulo es un viaje en el tiempo, a principios de siglo, con sus taquillas antiguas de madera, los techos decorados y el mosaico. En la fachada hay alusiones a la ciudad como las naranjas y las flores de azahar. Está junto a la Plaza de Toros, que también vale la pena ver, aunque sea desde fuera.
10. Echarle un vistazo a la plaza del Ayuntamiento
La plaza más importante de Valencia está rodeada de edificios modernistas. En uno de sus extremos está el Ayuntamiento, de estilo barroco. Y en otro el edificio de Correos, donde tienes que entrar para admirar la cúpula.Desde la Casa Consistorial toma la calle San Vicente, la antigua vía Augusta, y haz una parada en la Plaza Redonda, uno de los lugares más interesantes del centro... y un paraíso para las compras.
11. Viajar al pasado en la Almoina
El Museo Arqueológico de la Almoina es como una máquina del tiempo que te transportará a la “Valentia” romana sin ningún tipo de esfuerzo. Aquí podrás pasear entre los restos de la ciudad republicana del siglo II aC, conocer cómo era la vida urbana en esta colonia, pisar el Foro imperial o descubrir cómo funcionaban las factorías locales. Te recomendamos que hagas una visita guiada, porque lo disfrutarás el doble. Al salir, ve hacia la plaza de la Virgen y pasea por la "calle de los caramelos" hasta las Torres de Serranos.
12. Subir a las Torres de Serranos
Las Torres de Serranos, del siglo XIV, son una de las doce puertas que guardaban la antigua muralla cristiana. De estilo gótico, son uno de los iconos de Valencia y uno de sus monumentos mejor conservados. Aunque de las murallas queda poco, aprovecha y sube a lo alto. Las vistas de la ciudad son formidables y recompensarán el esfuerzo.
13. Ver los impactos de los cañonazos en las Torres de Quart
Estas torres gemelas también formaban parte de la muralla medieval que antiguamente rodeaba el casco antiguo de Valencia. Son enormes y es fácil entender por qué eran la línea de defensa de la ciudad. A diferencia de las de Serranos, que son poligonales, las Torres de Quart son cilíndricas por fuera y planas hacia el interior. Los impactos de cañonazos de la Guerra de la Independencia todavía se pueden ver en su superficie.
14. Pasar un día en la playa de la Malvarrosa
Ideal para escapar del bullicio y estar cerca del mar Mediterráneo, la playa de la Malvarrosa es uno de los lugares favoritos de los valencianos. Al pintor Sorolla le gustaba venir a pintar aquí, pero aunque te hayas dejado el bañador y la toalla en casa, no te la pierdas. Si te da hambre, en el Restaurante La Pepica hacen unas paellas para chuparse los dedos.
15. Visitar el Bioparc y alquilar una barca en el parque de Cabecera
El Parque de Cabecera es uno de los secretos mejor guardados de Valencia. Situado en el jardín del Turia, es un gran pulmón verde en el que podrás disfrutar como un niño. Además de alquilar una barca y disfrutar del buen tiempo, también puedes visitar el Bioparc, el excelente zoológico de la ciudad. Aquí se recrean los hábitats de África y el visitante tiene la sensación de estar entrando en el hábitat de cada especie.
16. Dar un paseo por el antiguo cauce del Río Túria
El Jardín del Túria es el mayor jardín urbano de España y la principal arteria verde de Valencia. Cuando se desvió el cauce del río a las afueras de la ciudad los valencianos reclamaron su cauce y en 1986 se convirtió en un gran parque en el que se alternan las zonas ajardinadas, los espacios para practicar deporte y los parques. Entre estos, el Parque Gulliver te encantará si vas con niños (o sin ellos). Tirarte por los múltiples toboganes que surcan el cuerpo del gigante es de lo más divertido.
17. El Mercado Central de la ciudad de Valencia
Una construcción de estilo modernista que se empezó a construir en el año 1914 por Francesc Guàrdia i Vial y Alexandre Soler
El Mercado Central agrupa a casi 400 pequeños comerciantes, movilizando en la actividad diaria a 1.500 personas. Es el mayor centro de Europa dedicado a la especialidad de productos frescos; y el primer mercado del mundo que ha afrontado el reto de la informatización de las ventas y distribución a domicilio, desde el día 2 de octubre de 1996.
Es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Valencia. Conviene perderse por sus calles, admirar la policromía de las frutas, sentir el murmullo de las voces de la gente que habla y ríe.
18. Disfrutar de una deliciosa Paella Valenciana
Un plato único de origen humilde nacido en la Albufera de Valencia, concretamente, según la tradición oral de la zona, en la localidad de Sollana, siendo mundialmente famosa la paella valenciana. La popularidad de este plato ha hecho que, en la actualidad, se haya expandido con gran cantidad de variantes adaptadas en los ingredientes a las diversas regiones de la cocina española. La paella se ha convertido en uno de los iconos de la gastronomía española.
El actor visita de nuevo la Ciudad de las Artes y las Ciencias, donde se rodó parte de 'Tomorrowland', para presentar la película.
Clooney se ha desecho en elogios hacia Valencia, donde hace dieciséis meses rodó parte de esta superproducción, y en concreto ha alabado su Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por el arquitecto Calatrava.
"Este sitio es extraordinario", ha aseverado Clooney para, ante si la pregunta de si hay cantera de soñadores como los que aparecen en su nueva película para arreglar el difícil futuro de la Tierra, ha respondido: "¿Que si hay soñadores? Venid aquí, mirad qué edificios: ¡hay tanta esperanza aquí!".
El actor, que ha dicho que los días de rodaje en Valencia fueron "divertidísimos" para él, ha agradecido también que el director escribiera el guion para él, pues buscaba, ha recordado, "un hombre de 54 años, una vieja gloria, arisco, enfadado con el mundo... ¡Me venía como al pelo!".
Igual de entusiastas con Valencia y la obra de Calatrava se han mostrado las actrices del film y el director, quien ha dicho que volvería a rodar en esta ciudad "cualquier día" y ha reiterado su asombro ante el hecho de que nunca antes se hubiera rodado una película en este complejo.
"Es algo precioso, muy poco convencional, fundamentado en formas naturales pero al mismo tiempo, abstracto", ha insistido Bird, rendido ante la "arquitectura maravillosa" de edificios como el Hemisfèric, el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe o el Palau de les Arts.
Ha reconocido que esta película se estrenará unos seis meses más tarde de lo previsto por las necesidades de Disney, volcada actualmente en su gran producto estrella para las próximas navidades: la nueva entrega de la saga de 'La guerra de las galaxias'.
El director ha defendido 'Tomorrowland' como película típica de palomitas y entretenimiento, aunque con un mensaje que espera cale entre los jóvenes que la vean y el cual ha sido también defendido por las actrices protagonistas: el futuro es para soñadores que no se quedan tumbados esperándolo, sino que caminan sin descanso hacia sus sueños.
"La democracia hoy: el fin de la representación" este próximo miércoles 16 de Enero. La inauguración tendrá lugar con una interesantísima charla de John Keane, influyente fisósofo de prestigio mundial que la UJI trae expresamente desde Australia y que es experto en democracia y medios de comunicación, tema muy de actualidad teniendo en cuenta el momento por el que estamos pasando, todos y los medios en especial. El prestigioso filósofo australiano John Keane dará una charla sobre democracia, medios de comunicación y participación ciudadana en lo que será la inauguración del IV Ciclo de conferencias La democracia hoy: el fin de la representación. El evento tendrá lugar el próximo miércoles 16 de Enero a las 19h en el Centro Social San Isidro de la Caja Rural Castellón y lleva por títuloDemocracy and the Dangers of Silence.En la conferencia Keane hablará de la estrecha relación que existe entre democracia y periodismo así como los problemas actuales que afectan a los medios de comunicación, incidiendo en especial en los casos en los que cierta información se mantiene entre bastidores y por tanto es ocultada a la opinión pública.
John Keane es un destacado teórico político cuyo trabajo se ha centrado en la sociedad civil, la democracia y los medios de comunicación. Actualmente, es director del recién fundado Institute for Democracy and Human Rights (IDHR). Entre sus numerosas publicaciones destacan: The Media and Democracy (1991), Democracia y sociedad civil (1998), Tom Paine: A Political Life (1995) Václav Havel: A Political Tragedy in Six Acts (1999), Global Civil Society? (2003),Violence and Democracy (2004). Ha ocupado hace poco la prestigiosa cátedra Kart Deutsch en Berlín y ha servido como miembro del influyente Instituto para la Investigación de Políticas Públicas (IPPR), en Londres. Recientemente ha sido galardonado con el Major Research Fellowship por parte de Leverhulme Trust. El London Times lo ha catalogado como uno de los principales pensadores y escritores políticos considerando su trabajo de “importancia mundial”. Mientras que la Comisión de Radiodifusión Australiana lo ha descrito recientemente como “uno de los grandes intelectuales exportado desde Australia”.
Organizado por Departamento de Filosofía y Sociología de la UJI, esta cuarta edición del Ciclo de conferencias La democracia hoy: el fin de la representación completará su programa con las charlas de Paul Dekker (Catedrático Tilburg University & The Netherlands Institute for Social Research | SCP) bajo el título Challenges for representative democracy el próximo 29 de Abril 2013, y la de Simon Tormey (Catedrático The University of Sydney)Not in mine Name el próximo 19 de Junio.
Democracy and the Dangers of Silence por John Keane. Miércoles 16 de Enero a las 19h en el Centro Social San Isidro (Caja Rural de Castellón) C/ Enmedio, 49. Aforo limitado.
ORGANIZA: Departamento de Filosofía y Sociología. Universidad Jaume I de Castellón. Dentro del proyecto de investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación: Aportación de la neuroeconomía a la dimensión éticadel diseño institucional.
Un equipo de emprendedores y apasionados por los deportes de deslizamiento ha creado un proyecto que está ya en funcionamiento en las redes. Aspira a ser la aplicación de referencia entre los amantes del surf. Está liderado por Mikel Alonso, quién ha lanzado Glassy Pro. Esta iniciativa, desarrollada en España, pretende difundirse de manera global y llegar a todos los deportes de tabla (surf, snowboard, skateboard).
Hoy en día vamos con los smartphone a cuestas a todos los lados, al baño, al médico, mientras te habla un amig@ estás con el móvil. Y ya lo que nos faltaba a los surfistas tener una aplicación tan completa que nos ayude a saber si hay olas o no….si ya estábamos todo el día pendiente de las mareas, predicciones, de llamar a un amigo un dia de olas y ver que no te contesta y te dices este c….. Está en el agua que no me pilla el teléfono, con esta App será nuestra perdición del mono del surf y nos ayudará bastante a estar ON.
Glassy Pro sirve para, básicamente, conocer las condiciones de los spots (lugares donde surfear) cercanos o de cualquier parte del mundo (viento, oleaje, temperatura, coeficientes de marea, hora de la salida y puesta de sol, nivel de dificultad, y un largo etcétera). Podemos guardar nuestros favoritos en una lista específica. Una vez seleccionado en el que estemos, y listos para surfear, registramos la actividad indicando el spot en el que nos encontramos, el clima, oleaje, dirección del viento, y la tabla que vayamos a usar. Glassy Pro registrará nuestra actividad, su duración y el resto de parámetros, incluyendo los amigos con los que hemos surfeado. Además, la aplicación incluye notificaciones push cuando las condiciones de nuestros spots cercanos sean idóneas para surfear.
Si Glassy Pro tiene presente, tiene todavía más futuro. Por ejemplo, en futuras actualizaciones permitirá incluir datos sobre número de olas surfeadas y su altura, y además está en camino un pequeño dispositivo resistente al agua para registrar estos datos sin necesidad del smartphone, que irá enviando la información en tiempo real al servidor para tener los datos de la sesión listos una vez terminemos. Difícilmente podrá salir una aplicación más completa para los amantes del surf, que registra nuestras actividades, las guarda en un historial, permite compartirlas en redes sociales, y mantiene en contacto a surfistas de todo el mundo.
El objetivo de Glassy Pro es crear la mejor aplicación para el surfing y que los contactos que han mantenido con destacados surfistas de todo el mundo ayuden a ese objetivo. “Queremos cambiar la forma de hacer las cosas”, ha recalcado Mikel Alonso. «Compartir fotos está bien, compartir tus sesiones y progresos en el mar entre tus amigos o competir contra usuarios de todo el mundo en tiempo real es aún mejor».
Los inmuebles que se ofrecen tienen entre 250 y 50 metros cuadrados y están distribuidos fundamentalmente por la ciudad de Valencia y el área metropolitana, tanto en zonas consolidadas del centro como en áreas del ensanche urbano. Se sitúan, por ejemplo, en la avenida de Francia, calle San Vicente y barrios como Benicalap o San Marcelino, o localidades como Paterna o Rocafort.
“La empresa Urbem lleva 35 años comprometida con la sociedad valenciana pero la familia fundadora, la familia Pastor, ya participó en los años 20 del siglo pasado en la urbanización del barrio del Carmen, que hoy es seña de identidad de la ciudad”, explica Vicenta Pastor. Y Urbem lideró también a finales de siglo la construcción del entorno de la avenida de Francia, junto a la Ciudad de las Artes y las Ciencias, una de las zonas más representativas de la nueva ciudad. Por eso ahora, con motivo de su aniversario, la compañía quiere renovar su apuesta por Valencia y los valencianos en las difíciles circunstancias económicas actuales.
La convocatoria está planteada tanto para starts up como para empresas innovadoras que aún teniendo actividad ya iniciada demuestren necesitar una ampliación de sus instalaciones para seguir creciendo y generar nuevos empleos. Al concurso podrán presentarse cuantas empresas lo deseen, residentes en Valencia o cualquier punto de España, con uno o más proyectos diferentes.
Para presentarse a la convocatoria es preciso hacer llegar a Urbem una descripción de la empresa, acompañada de un sucinto plan de negocio con mención expresa respecto a los socios, datos de inversión prevista y empleos generados. Deberán describir también las características del local que necesitan. Pueden presentar la documentación en sobre cerrado en las oficinas de Urbem, Paseo de la Alameda número 41, con las palabras CONVOCATORIA LOCALES bien visible en su anverso, o bien enviarla vía correo electrónico a salgoadelante@urbem.es con un teléfono, e-mail y persona de contacto.
El plazo para la presentación de propuestas se abre desde las 8,00 horas del día 1 de agosto y estará en vigor hasta las 20,00 horas del 15 de septiembre de 2012 y el fallo del jurado se hará público en los 15 días posteriores.
Las BASES para acceder a la convocatoria podrán consultarse en la página web de la empresa (www.urbem.es)
Alumnes de la Universitat Jaume I participen en el curt castellonenc Love Warsprotagonitzat per Jordi Sánchez (La que se avecina) i Iván Jara (doblador de personatges com Dexter, Howard Wolowitz de The Big Bang Theory o David Fisher de A dos metros bajo tierra). El curt, a més, ha sigut dirigit per Vicente Bonet, llicenciat en Publicitat i Relacions Públiques per l'UJI. El curt, gravat íntegrament a Nules (Castelló), participa en la desena edició del Jameson Notodofilmfest, que enguany compta en el seu jurat amb directors com Javier Fesser, Juan Carlos Fresnadillo o Jaume Balagueró.
Dos soldats imperials que viuen la seua particular història d'amor a la Estrella de la Muerte. Aqueix és el plantejament inicial del curtmetratge Love Wars, per al qual han prestat les seues veus els actors Jordi Sánchez i Iván Jara. A més compta amb la participació de dos estudiants de Comunicació Audiovisual de l'UJI, Carlos Penelo, que s'encarrega de la postproducció del so, i Pepe Torres, que realitza la interpretació corporal d'un dels soldats.
A través de l'univers de La Guerra de les Galàxies, Love Wars realitza una crítica, en to humorístic, a temes socials d'actualitat, com el moviment 15-M'o l'homosexualitat. El seu director, Vicente Bonet, va ser premiat en la setena edició del Notodofilmfest amb el curt A cuestas con mis padres, i ha participat en posteriors edicions amb Macarrones iGRP. Aquest últim va ser gravat íntegrament a les instal·lacions de la Universitat Jaume I de Castelló.
El castellonenc Vicente Bonet encapçala un equip format per Fiana Marín (guionista i ajudant de producció), Héctor Alabadí (producció i muntatge), Roberto Pérez (música), Guillem Oliver, (direcció de fotografia i composició digital), Juan Bas (3D i efectes especials).
La claqueta sonó por última vez hace unas semanas en el rodaje de'Desenterrados', una 'webserie' de Visual Producciones que ha sido filmada íntegramente en localizaciones del municipio alicantino de Alcoy.
Su guionista y director, Xavi Cortés llevaba mucho tiempo dando vueltas a la idea sobre la que gira la trama de esta ficción, "a caballo entre el thriller psicológico, el suspense y el terror clásico". A pesar de tener una amplia experiencia en producción televisiva, los responsables de Visual se han decantado por Internet para lanzar este producto, rodado con niveles técnicos de alta calidad.
"Al ser un producto pensado para la web, hemos tenido en cuenta determinados parámetros, como la duración de cada capítulo y la necesidad de un montaje más dinámico, por ejemplo. El resto, la estructura de los personajes y del argumento funciona exactamente igual que en una serie tradicional", explica el director, quien añade que, de hecho, está previsto preparar un capítulo piloto para la pequeña pantalla.
Esto es posible porque 'Desenterrados' ha sido rodado con los estándares de cualquier producción para cine o televisión, concámaras de alta definición. De esta manera, la productora sigue la corriente extendida actualmente en Estados Unidos, donde la mayoría de grandes cadenas potencian contenidos muy potentes en sus versiones digitales, que perfectamente pueden migrar a televisión posteriormente, o viceversa.
En España, Cortés considera que internet es "un campo de trabajo muy productivo e interesante". El director cree que todavía es algo incierto hablar de internet como una plataforma rentable, aunque seguramente en un futuro tenga muchas posibilidades. "Para un guionista o director es una especie de laboratorio que permite investigar y creativamente te garantiza mucha libertad. No obstante, por el momento funciona más como un 'caldo de cultivo' o un punto de encuentro entre profesionales del audiovisual. De todas formas, consideramos que es positivo echar mano de la red para emplazar productos que pueden complementar a otros trabajos para televisión o cine", asegura.
Un conflictivo regreso a la vida
'Desenterrados' gira en torno al doctor Samuel y su desesperado intento por rescatar a su familia de las garras de la muerte, tras un dramático accidente de tráfico. A pesar del fracaso de sus investigaciones, el científico sí logra devolver a la vida a un buen número de personas fallecidas, que él mismo desentierra. Sin embargo, algo falla en este regreso. Los desenterrados no recuerdan nada de su pasado y forman una comunidad aislada, con individuos apáticos que no asimilan el cambio que se ha producido en ellos.
El rodaje se ha llevado a cabo en diferentes localizaciones históricas de Alcoy, como son el cementerio municipal y el Conservatorio de Música Juan Cantó, muestras del gótico y el modernismo local. El setprincipal de rodaje se ha ubicado en los sótanos y en el patio de la antigua Universidad Politécnica del municipio, que nació como Hospital Sueco-Noruego durante la Guerra Civil, un pasado que ha contribuido a generar la atmósfera perfecta para la tensión dramática de la serie.
Junto a Xavi Cortés y Carola Miralles (directora de producción) ha trabajado un equipo de cerca de 20 profesionales en la parte técnica y artística. El reparto está compuesto por Christian Stamm, Jessica Alonso, Juanma Mallen, María Minaya, Juanan Lucena e Inés Padilla.
Este trabajo de Visual Producciones cuenta con el apoyo del Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales (ICAA) del Ministerio de Cultura y del Instituto Valenciano del Audiovisual y la Cinematografía (IVAC). La doble financiación ha motivado también que los episodioshayan sido doblados en castellano y en valenciano, un aspecto que facilitará su inserción en la plataforma de contenidos digitales'noumultièdia' de la televisión autonómica valenciana.
Contenidos 'transmedia'
La serie podrá verse a través de la web www.desenterrados.com, que ofrecerá al espectador una serie de contenidos 'extra' que aportarán información sobre aspectos que quedan en suspense. De esta manera, está previsto publicar un cómic en el que se desvelará el pasado del doctor Samuel o un conjunto de videoblogs en los que se detallará cuál es el método utilizado por el científico para devolver a la vida a sus pacientes. Se trata, explica Xavi Cortés, de emplear técnicas transmedia que interconectan los contenidos, captando a un mayor número de público.
La implantación del ferrocarril en la
región valenciana se debe a la iniciativa de José Campo y Pérez, financiero y
político que, el 31 de enero de 1851, constituyó una junta para formar la
Sociedad del Ferrocarril del Grao de Valencia a Játiva, en la que figuraba como
presidente el duque de Riansares y, como vicepresidente, Luis Mayans.
Campo fue el gerente de la nueva sociedad
que contaba, además, con once vocales, entre los que figuraban el político
Manuel Beltrán de Lis, el marqués de Cáceres, Joaquín María Borrá, etc. Las
obras comenzaron el 25 de febrero de ese año y, el 21 de marzo de 1852, se
inauguró el tramo Grao de Valencia-Valencia. Al día siguiente, comenzó el
funcionamiento normal, con cinco trenes diarios de ida y vuelta, a tres reales
el billete de primera clase, dos el de segunda y uno el de tercera. Los
primeros maquinistas, no obstante, eran ingleses, al igual que el ingeniero que
proyectó el tendido. En 1854, la línea llegó a Játiva y, en 1859, a Almansa,
enlazando allí con las líneas Madrid-Almansa y Alicante-Almansa. Después, se
inició un nuevo tendido para unir Valencia con el ferrocarril
Barcelona-Tarragona. A fines del XIX, la Sociedad Valenciana de Tranvías unió
la capital con poblaciones como Paterna, Cabañal, Alboraya o Fagelbuñols. Y al
iniciarse el siglo XX, los ramales secundarios estaban prácticamente terminados
y la red de ancho normal había alcanzado casi su longitud actual. Sin embargo,
el ferrocarril, más que un estímulo para la economía, fue un negocio a corto
plazo con las concesiones para su construcción. Y el tendido, aunque organizó
el comercio interior y permitió salir de la semiautarquía, no inició el
desarrollo industrial, ni el científico-técnico (técnicas y personal
especializado fueron importados). Además, la falta de planificación de los
constructores, lo convirtió en un negocio ruinoso necesitado continuamente de
ayuda estatal.
Hoy día, el ferrocarril ha adoptado una
imagen moderna que, en algunas ocasiones, incluso, obliga a añorar a las antiguas
locomotoras de vapor, a las viejas imágenes, contempladas en películas de la
época, en las que cualquier trayecto se convertía en una pequeña aventura,
capaz de disfrutar de un momento prefijado para la salida, pero de una acusada
indeterminación para la llegada al destino. Por fortuna, aunque no es más que
una consecuencia del actual estilo de vida, el viaje en tren goza, en estos
momentos, de altos niveles de puntualidad y de calidad y se ha convertido en
algo con ciertos visos de naturalidad. Así lo certifican los más de veinte
millones de viajeros que, por ejemplo, tuvieron los trenes de recorrido
regional durante el pasado año.
Y, por contra, difícil es sustraerse a la
emoción del viaje. Al animoso sentimiento de aquél que se sabe dispuesto a emprender
el conocimiento de nuevos lugares y nuevas gentes. Y, aunque cualquier sala de
espera puede ser similar, sólo el viajero de tren disfruta de diversas
cualidades propias de las estaciones, allí dónde los destinos son tan variados
como la tipología de los ferrocarriles y dónde hay que aprehender a mezclar el
propio ánimo con el de muchas otras gentes.
La estación del Norte de Valencia ha sabido
conservar un innegable sabor de principios de siglo. Allí, el moderno, vidriado
e informatizado taquillaje se arrincona en un lateral, cediendo el protagonismo
del vestíbulo a las viejas taquillas levantadas en noble madera. El brillante y
pulido ocre enmarca las cristaleras a través de las cuales se sirven los
billetes que dan acceso a los traslados regionales y de cercanías. La mirada
resbala hacia el suelo, donde se reflejan paisajes y paisanajes y, luego,
indefectiblemente, repasa el cuidado adorno de paredes y columnas hasta llegar
al techo. Antes de llegar a las antiguas vigas de madera, habrá tiempo para
observar con detenimiento las farolas que rodean las columnas y, sobre todo, el
enorme reloj fabricado en Vitoria. Las horas transcurren en él al mismo ritmo
que en la muñeca del viajero, pues su gigantismo no las acelera ni las
ralentiza, a pesar de que puedan ser muchos los minutos perdidos en la
contemplación del muy detectable movimiento de las agujas.
En la actualidad la ciudad dispone de dos estaciones de tren, la estación del Norte y la de Joaquín Sorolla, especial para el tren AVE.
Tan
sólo mentes privilegiadas pueden imaginar cosas extravagantes de este calibre. La de Shaf ha sido, en este
caso, la mente perturbada que ideó un shape imposible con motivo de la campaña
de surf estival de Amstel.
Oficialmente,
estas son las primeras tablas “lata y botellín” surfeables del mundo. A la idea
le siguió un I+D desarrollado en Olatu, la factoría de tablas de Pukas, a la
que aportaron glassers, sanders y un shaper francés al que le gustan esta clase
de retos; Axel Lorentz.
La
reproducción a escala de un botellín cervecero y una lata ha sido, en boca de
Axel, de las cosas más difíciles a las que se ha enfrentado. Con un enfoque
totalmente tradicional, Axel fue capaz de vislumbrar el botellín en un foam,
cortarlo a mano, de…
La Universidad Politécnica de Valencia (UPV) pondrá en órbita en 2013 un satélite equipado con tecnología para el desarrollo de las telecomunicaciones y el estudio de la Tierra y de sus capas atmosféricas, lo que constituirá el primer lanzamiento espacial de una institución académica española.
El satélite, presentado ayer por representantes de esta Universidad y de las empresas responsables de su diseño, es de dimensiones reducidas (diez centímetros de ancho por treinta de largo), pesa aproximadamente tres kilogramos y tiene un coste, incluido el lanzamiento, de unos 230.000 euros.
Su órbita se situará entre los 420 y los 500 kilómetros de distancia de la Tierra, y tendrá unos dos años de vida útil.
El «Politech.1», bautizado así por los responsables del proyecto, incluirá entre su equipamiento un sistema desarrollado por científicos de la NASA que sirve para analizar la composición de las capas atmosféricas y del viento solar.
También llevará una cámara telescópica para la toma de imágenes terrestres que están desarrollando investigadores de las escuelas de ingeniería de Geodesia, Cartografía, Topografía y Telecomunicaciones.
El satélite alojará además una serie de «novedosos» sensores de fibra óptica que serán probados en condiciones de vuelo espacial, proyecto que desarrolla el Instituto de Telecomunicaciones y Aplicaciones Multimedia.
Cuatro minutos al día
Los datos que recoja serán enviados mediante un transmisor de radiofrecuencia y una antena desplegable de tecnología plana, que llegarán a dos receptores situados en una azotea de la Ciudad Politécnica de la Innovación, edificio que alberga el Laboratorio Europeo de Alta Potencia Radiofrecuencia para Espacio.
El satélite será visible desde este punto durante unos cuatro minutos al día, tiempo en el que se realizará la descarga de datos que será posteriormente procesados.
Según explicó el responsable técnico de la misión en la UPV, Vicente Boria, los prototipos de estas «cargas útiles», y el satélite en su conjunto una vez que hayan sido integradas, se medirán y validarán en condiciones de presión y temperatura muy similares alas de su órbita espacial. Su desarrollo se culminará el próximo año, tiempo durante el cual se negociará su puesta en órbita con diferentes empresas especializadas en el lanzamiento de satélites que operan desde Rusia, Brasil, China y Ucrania.
El director técnico de la empresa ilicitana EMXYS, Francisco García, destacó la importancia de los experimentos que realizará en el campo de las capas atmosférica, un espacio «poco entendido e impredecible».
El profesor Chueca es un doctor ingeniero de minas, geógrafo, catedrático de topografía en la UPV y alguna media docena más de títulos técnicos y tecnológicos. Pero no es un ingeniero al uso. Por ejemplo, desconfía y mucho de la técnica, que él estudia y aplica, y defiende por encima de todo una preparación más allá de lo puramente tecnológico. Prefiere, por ejemplo, un buen portulano del XVI a un GPS de última generación.
-Profesor, he de confesarle que he venido con GPS y me he perdido.
-Es natural.
-¿Natural?
-Porque todas esas cosas. Son útiles, ¿eh?, son útiles, pero. Mire: la tecnología ha sido mi vida profesional y he estado inmerso en la tecnología desde que terminé la carrera. Pero la gente confía en ella tanto que te da hasta lástima. El GPS no te retransmite nada más que lo que le graban desde tierra. Fíjese: nos enteramos de que iba a estallar la guerra en Irak porque los GPS empezaron a retransmitir tonterías; los habían cambiado de órbita para que pudieran servir para fines militares.
-Se refiere a la primera guerra, la de Bush padre.
-Sí, porque en la segunda ya había tantos satélites que era inútil hacerlo.
-Parece que no le gustan los GPS.
-Han sido un gran avance, pero la confianza de la gente se ha llegado a transformar en una especie de idolatría técnica, que nos está deformando nuestra capacidad de pensar.
-¿Usted cree?
-Mis alumnos me preguntan: ¿qué programa hay para esto? Un programa encima de tus cejas que se llama cerebro. Y es que aunque sea una muestra de ancianidad me da rabia que me mande el ordenador. Menos mal que queda la posibilidad de desenchufar y volver a enchufar.
-Lo veo receloso frente a la técnica, pese a que es usted un ingeniero.
-Uno de los riesgos del ingeniero, tal vez el más grave, es llegar a transformarse en una integral doble con patas.
-¿Una integral con patas?
-Es un personaje al que si le preguntan quién era Sócrates dice que fue un delantero del Santos del Brasil.
-Lo cual es cierto.
-Sí, pero hubo otro Sócrates.
-Me parece que habla usted del tópico ingeniero-igual-a-cabeza-cuadrada.
-No señor. Porque el ingeniero sabe muchísimo de otra serie de cosas. Y sobre ellas piensa extraordinariamente bien. E innova e investiga y hace de todo. Pero está tan especializado que es muy difícil distraer su interés sobre algo que no tenga carácter tecnológico.
-Pero la sociedad exige cada vez una mayor especialización.
-Estoy convencido de que el ingeniero que ha leído a los clásicos se le da mejor la tecnología. Los americanos, que creo que no son la primera nación del mundo por casualidad, fueron los primeros que predicaron la especialización a ultranza; y ahora precisamente los americanos están empezando a valorar a los ingenieros generalistas, formados en humanidades.
-Insisto: usted es ingeniero.
- Y yo también insisto: el ingeniero en Cartografía que además sabe lo que es un portulano y sabe valorarlo, el ingeniero que ha visto un facsímil de mapa antiguo y sabe apreciarlo, y sabe cómo se hizo y qué es un una circunferencia directriz, que era el ombligo del portulano; y por qué tenía hacia la izquierda el cuello del cordero sobre el que se dibujaba. Ese ingeniero, que ve un portulano del siglo XIV casi como objeto de culto, entiende mucho mejor el GPS.
-¿Cuál fue el primer mapa valenciano?
-El primer mapa valenciano es el de Ortelius, que en 1584, publicó un atlas del que vendió no sé cuántas docenas de ediciones. Y allí aparecía el primer mapa de Valencia, que en realidad se basaba en los trabajos de Jerónimo Muñoz, que sí que era valenciano.
-¿Y era una buena la representación?
-Bastante buena. Digamos que ahora se podría utilizar para orientarse.
-Sigamos. Tras Ortelius.
-Después, la cartografía urbana del mapa de Tosca, de principios de 1700.
-Con el norte y el sur cambiados.
-Los mapas se orientan, esto es, se dirigen hacia el oriente porque allí estaba el paraíso terrenal y la Jerusalén celestial.. Al Idrisi los asurtaba porque hacia el sur está la Meca. Luego, el Tolomeo está anortado.
-¿Ha sido importante la cartografía valenciana?
-La ingeniería cartográfica española fue importantísima durante toda la época de los grandes descubrimientos porque la mejor tecnología estaba aquí, en el arco mediterráneo. El atlas de Joan Martines es otro acontecimiento cartográfico valenciano.
-Muñoz, Ortelius, Martines.
-Pero Jerónimo Muñoz era profesor de hebreo y además escribió sobre una supernova y ello chocaba con la percepción aristotélica de la permanencia del universo y consideró que lo mejor era callarse. Y Ortelius se llamaban Abraham. Los judíos dominaban las técnicas. y por eso luego llegó la decadencia.
-¿Mucha?
-Descendimos mucho. Aunque en medio tuvimos situaciones de fulgor colosales, como la medida del meridiano en Quito, que la salvaron Jorge Juan y Antonio de Ullloa con una precisión verdaderamente increíble.
-Vamos de hito en hito.
-El hito siguiente es la creación del Instituto Geográfico Nacional, que hizo una labor titánica: el mapa del 50.000 (escala 1:50.000), cuya primera hoja fue la de Madrid y se publicó en 1865 y la última de las mil doscientos y pico, es una de Canarias y se terminó en el año 1968.
-¿Y la cartografía valenciana actual?
-En Valencia, la ingeniaría cartográfica académica no existía y la no académica era lo que buenamente se hacia en la Diputación o en el Ayuntamiento. Yo mantenía que todas las comunidades autónomas deberían de proveerse de un instituto cartográfico que, dirigidas por un instituto nacional, realizaran y actualizaran la cartografía de su territorio.
-También surgió la Escuela.
-Primero, la Escuela de Ingeniería Técnica Topográfica; luego fuimos la primera escuela de España en conseguir la titulación superior, la primera en conseguir el tercer ciclo y además dentro de la Universidad nació el Instituto Geográfico Valenciano. Uno de los grandes fracasos de mi vida, que he tenido muchos, es no conseguir que la Escuela y el Instituto siguieran trabajando juntos. El problema nunca ha sido vencer a los persas; el problema ha sido poner de acuerdo a los griegos.
-Y el mapa a escala 1:10.000
-El mapa 1:10.000 es realmente una mapa fotogramétrico, hecho a partir de fotografías aéreas apoyadas en el suelo y con una carga informática importante, que luego ha producido el 1:5.000.
-Cada vez más detallados.
-Ahora más. Ahora está la cartografía continua y no por hojas. Los mapas están totalmente digitalizados y en el ordenador se mueven, se amplían, se reducen. Ahora la cartografía valenciana está entre las primeras de España.
-Otra cuestión: siempre se ha dicho que los mapamundis son falsos.
-La forma de la tierra ha sido el gran problema y lo sigue siendo. Los mapamundis que teníamos no eran falsos, pero solo eran aproximaciones a la verdad científica, porque la distorsión de la representación cartográfica es muy grande. La Tierra no es plana y además no es desarrollable sobe un plano; se representa una transformación geométrica de la Tierra que permita entenderte.
-Exactamente, ¿cómo es la Tierra?
-Las últimas mediciones que se han hecho le dan a la tierra una forma parecida a una patata. Y con la inquietante situación de que como la tierra es un ser vivo, cambia de forma constantemente y su aplastamiento también parece que está cambiando,
-Ahora Google Maps nos muestra zonas por cuyo conocimiento los espías morían.
-Yo mismo he padecido como cartógrafo la prohibición de cartografiar ciertas zonas estratégicas, como Manises o Marines. Los mapas se elaboraban con blancos similares a los que había en África antes de Livingstone y Stanley.
-Ahora ya no.
-Ahora el planeta Tierra ya es muy conocido o al menos su superficie, porque de los 6.345 kilómetros de radio medio del esferoide terrestre conocemos los tres primeros kilómetros y de ahí para abajo sólo tenemos una idea aproximada. Pero la superficie sí que la conocemos bien, y además de forma instantánea porque permanentemente hay una serie de satélites que la están fotografiando.
-Parece que ya no hay retos para un cartógrafo.
-Ahora la ingeniería cartográfica pasa al espacio y nos sucede lo mismo que a los antiguos cartógrafos cuando se asomaban a la mar océana.
-Pero del espacio también hay representaciones.
-Sí: la cartografía de nuestro sistema planetario, que está muy cerquita. Pero nosotros pertenecemos a una galaxia donde hay cien mil millones de estrellas y forma parte de un grupo local con treinta y tantas galaxias parecidas que a su vez está en el supercúmulo.
-¿Y qué hay por allí?
-¿Qué hay allí? Es una pregunta antropomórfica. No se puede preguntar eso. ¿Qué hay por allí? ¿En qué tiempo? Porque el cielo que estamos viendo no ha existido nunca. Vemos una cosa como era hace un millón de años, otra como era hace veinte millones de años y otra como era antes de ayer.
-¿Cómo se va a representar el espacio en mapas?
-La ingeniería cartográfica no del futuro, sino de ya, debe de basarse en cuatro dimensiones, porque incluimos el tiempo.
-Ya digo que al técnico, a la tecnología humana le hace falta una cierta dosis de humildad. La ingeniería sísmica ha avanzado muchísimo, pero de la tierra conocemos la superficie. Es tan poco tan poco que, hasta llegar a conocer de verdad el fenómeno sísmico, como decía Inglada, un antiguo profesor, pasarán siglos y siglos siendo optimistas.
-Labor futura para la ciencia
-Y no solamente en la sismología: en la climatología también. Y preferiría que no habláramos del calentamiento global y de todas esas cosas.
-¿Por qué?
-Ya digo que prefiero no entrar porque no es mi campo, pero me ha llevado usted por unos derroteros.
-En este se ha metido usted solito.
-Es que me da bastante rabia el que haya una fuerte corriente de opinión, que ya por cierto está empezando a contrarrestarse. Nosotros somos perfectamente capaces de transformar un río en un muladar y de cargarnos un bosque y hacer de él un vertedero; ahora, de ahí a transformar el clima de la Tierra y ser un autentico peligro, de influir de forma decisiva en nuestro globo terrestre hasta llevarlo a transformarse en un Marte en un Venus todavía hay mucho trecho por recorrer. Y preferiría no decir más. Aunque eso no quiere decir, por favor, que no tengamos que tener cuidado y cuidar cada rincón de la tierra. Pero hombre, que no nos estén amedrentando tanto. Que nos digan la verdad, que no se gane dinero, y tal vez mucho dinero, llevando al limite, y estoy midiendo mis palabras, teorías científicas que no están suficientemente comprobadas.